23 8月, 2009


21.08.2009 22:50|0-1, en Lanús
Independiente tuvo el peror comienzo ante Newell's

El Rojo perdió de local y se fue silbado por su gente. Juan Insaurralde marcó el único gol del partido, a los 31 del segundo tiempo. Ambos equipos presentaron a varios de sus refuerzos.



Independiente, claro está, tiene urgencias. Una imperiosa necesidad de salir del ostracismo y de no volver a repetir lo hecho en la temporada anterior. Por eso, se armó (aunque muy sobre la hora) como para inmiscuirse en la pelea y ello conlleva un cambio de actitud. En contrapartida, Newell´s en medio de su reconstrucción institucional llegó a Lanús, casi sin presión alguna. Así se dio un partido, donde el que menos tenía por perder, ganó y dejó sumido en la incertidumbre a los de Gallego.
En la primera parte, el Rojo asumió el compromiso de hacerse cargo del partido y lo plasmó en los pies de Patricio Rodríguez. La joven esperanza independientista se tomó en serio las palabras de crecimiento y con algunos toques lujosos demostró que quiere honrar la 10 que heredó. De todos modos, mucho más no se vio en esos 45 minutos iniciales donde apenas un par de intentos de Gandín y un tiro de Crisitan Núñez sacudieron el frío imperante.

Luego, en el comienzo del complemento, Independiente intentó llevarse por delante a Newell´s y lo logró durante un breve lapso. Rodríguez combinó con Gandín y casi la mete de palomita, Tuzzio probó de afuera y le pegó al travesaño y de nuevo el hoy capitán del Rojo, casi la mete con una chilena. Tres jugadas consecutivas que levantaron a la gente, pero que no vulneraron el arco visitante.

Para intentar más definición, Gallego mandó a la cancha a Silvera y Piatti, dos recién llegados, que demostraron que aún les falta. Ambos pasaron casi inadvertidos y lo peor para Independiente fue la salida de Pato Rodríguez, golpeado. Allí, el local perdió su cuota de osadía y Newell´s ganó en tranquilidad.

El debutante Núñez se las ingeniaba para llevar algo de peligro y creció la tarea de Mateo y Bernardi en el medio. Así, todo parecía dirigirse hacia el empate, pero la bendita pelota parada, esa que usufructúan varios y Sensini no es la excepción iba a jugar un papel preponderante. Insaurralde, el mejor cabeceador de Newell´s avisó primero y luego concretó tras un córner.

Quedaba un cuarto de hora, mucho tiempo en el fútbol, pero muy poco para este endeble Independiente que ante el primer traspié volvió a flaquear y vio como se le fueron tres puntos clave desde lo anímico. Una tenue silbatina despidió a los de Gallego, como un par de meses atrás.