04 9月, 2009


03.09.2009 19:55|2-0 en Lanús Text: TyC Sports
Independiente consiguió un trabajoso triunfo ante Godoy Cruz

El Rojo se mostró más ambicioso y por eso consiguió imponerse ante el Tomba. Con una promisoria aparición de Martín Gómez y con goles de Gandín (de penal) y de Piatti, los de Gallego lograron su segunda victoria al hilo.


Parece que todo le va a costar a este Independiente. No fue nada sencilla la victoria del domingo en Tucumán, y mucho menos lo fue hoy la lograda ante Godoy Cruz en cancha de Lanús. Fue 2-0 en un partido en el que al Rojo le costó mucho romper el cerrojo defensivo del Tomba, pero que terminó imponiéndose con justicia.


El partido mostró a un equipo mendocino ordenado, con dos líneas de cuatro replegadas y dispuesto a aprovechar eventuales huecos para asestar alguna contra. Federico Higuaín generó las mejores situaciones recostado por la banda derecha y trató de asociarse con Matías Jara.

Por el lado del equipo de Gallego, la iniciativa era toda suya y la pelota prácticamente la monopolizaron. Sin embargo, en todos los primeros 45 minutos, apenas se acercó al arco de Ibáñez mediante un remate sucio de Matheu tras un córner. Luego, la falta de profundidad y de interlocutores para Patricio Rodríguez se hicieron notorias.

Walter Busse se perdió por la derecha y no gravitó en ningún momento. Así, Independiente se reiteró en arrestos individuales del Patito, que chocaron con una sólida defensa rival. A todo esto, el Tomba veía cómo desde los pies de Acevedo se reflejaba toda la impotencia del Rojo. Porque el ex San Lorenzo manejaba la pelota y trataba de mover la pelota, pero Núñez y Gandín siempre quedaron aislados.

Así, aunque Independiente se mostró mejor y pareció dominar el partido, la primera parte se fue con Hilario Navarro como figura. Porque los errores en la última línea de los de Avellaneda son un mal aún sin solución y por este motivo, tranquilamente podría haberse ido a los vestuarios con una derrota parcial.

No vaciló el Tolo y en el entretiempo metió mano en el equipo. Adentro Martín Gómez, el hábil volante llegado desde Independiente de Rivadavia y recomendado por Ariel Ortega, y afuera Núñez, intrascendente en toda la primera mitad. Y con esta variante, el partido se revolucionó.

Porque en su debut, el pelado liberó a Busse y comenzó a ir con peligro por la derecha. Así, tardó casi un cuarto de hora, pero Independiente terminó por encerrar a Godoy Cruz. Y fue justamente Gómez quien ganó por su punta e ingresó al área. Cuando enfrentó a Ibáñez tiró el centro atrás y Gandín, apareado con Curbelo, cayó y Faraoni cobró un cuestionable penal. El mismo Chipi lo cambió por gol y le dio la tan necesitada ventaja a su equipo.

En el Tomba, por su parte, ya estaba en cancha Leandro Tórres en lugar de Sebastián Salomón, buscando mayor agresividad. Pero Godoy Cruz se defendió demasiado cerca de su arco y, a pesar de que fue acertada la presión que intentó ejercer en mitad de cancha, nunca logró ser dominador del partido. Así, el gol en contra le quemó los papeles a Cocca y dejó enormes espacios para la contra.

Trató de ir por el empate juntando seis hombres ofensivos (Vega, Jara, Chávez, Aguirre, Higuaín y Torres) pero otra vez Martín Gómez le ganó a su marcador e inició la jugada del segundo gol. Habilitó a Rodríguez solo bajó el arco, éste definió mal en dos ocasiones y, ratificando el dicho de que la tercera es la vencida, Ignacio Piatti llegó para sentenciar el partido. 2-0 y sólo tres minutos por jugar.

Final del partido y la euforia de la hinchada de Independiente que se soltó y le dio rienda suelta a la ilusión. El equipo volvió a ganar dos fechas seguidas después de casi dos torneos (la última vez había sido en las fechas 13 y 14 del Clausura 2008) y mostró actitud para quedarse con un partido sumamente complicado.

Por el lado del Tomba, la actitud pareció demasiado mezquina. El equipo siempre se caracterizó por un juego más ofensivo, por eso la imagen de las dos líneas de cuatro cerca de su arco llamó la atención. De todos modos, mostró el habitual cuidado por la pelota y las sanas costumbres de jugar la pelota por el piso. Le faltó agresividad y terminó pagándolo caro.