02 9月, 2009



まだあるトゥクマン戦の記事♪
先月のブログ更新回数が軽〜くそれまでの更新総数を上回る勢いだったのを見ると
改めて、PATOの活躍が嬉しく誇らしく感じられます♪ :-)


Patito Lindo
el Domingo, 30 Agosto 2009

Con una estupenda actuación del ‘10′, quien anotó dos goles y asistió en otro, Independiente derrotó 4-2 a Atlético en Tucumán, que comenzó ganando y terminó el partido con dos hombres de menos. Darío Gandín, de rebote tras fallar un penal, y Leonel Núñez marcaron los restantes para el equipo de Américo Gallego, que sin jugar bien se trajo tres puntazos del Interior.

El arranque de Independiente fue de terror. Atlético salió con mucho ímpetu a pasar a su rival por encima y arrinconó a un equipo rojo atónito, sin reacción. Así, en los primeros minutos, el elenco de Américo Gallego fue un simple espectador que vio lo cerca que estuvo de ponerse en ventaja el local, que estrelló un remate en el palo.

Los tucumanos siguieron dominando el juego, teniendo la iniciativa, ocupando espacios en el campo de Independiente y monopolizando la tenencia del balón, hasta que a los 21 César Montiglio se sacó de encima la marca de Lucas Mareque y sacó un remate cruzado de zurda que se clavó bien abajo del palo derecho del arco defendido por Hilario Navarro.

Se veía venir una tarde complicada para los del Tolo, pero rápidamente el destino le hizo un guiño al Rojo: Montiglio, quien había marcado el gol, en la siguiente jugada simuló un penal en el área de Independiente y a Diego Abal no le quedó otra que amonestarlo y, por consiguiente, expulsarlo, ya que había visto su primera amarilla por un foul apenas comenzado el partido.

Allí comenzó a crecer Independiente, que acercó peligro por primera vez al arco tucumano a los 28 minutos, cuando Darío Gandín remató de sobrepique desde dentro del área y obligó a la reacción de Lucas Ischuk, quien desvió el balón al tiro de esquina. Rápido respondió Atlético, tres minutos después, con un Pereyra que quedó mano a mano con Hilario, que salvó nuevamente al Rojo.

Después fueron todas para Independiente, que sin ser netamente superior, comenzó a inclinar la cancha y a merecer la igualdad: primero Andrés Silvera no llegó a conectar un centro, luego Luciano Vella le quemó las manos a Ischuk con un disparo desde lejos a la salida de un córner y después el Cuqui tiró a colocar pero el balón pasó cerca del ángulo.

El complemento siguió con el mismo ritmo que venía teniendo la etapa inicial, con un Independiente dueño del balón pero sin saber qué hacer con él, y a los 14, Silvera nuevamente estuvo cerca de marcar, pero Deivis Barone llegó a salvar sobre la línea tras una buena definición del delantero por sobre el cuerpo de Ischuk, que dos minutos después desvió un buen remate de Vella.

El Rojo siguió yendo y encontró su premio en una infantil mano de Diego Erroz que Diego Abal vio y cobró, pese al enojo de los locales. Gandín se hizo cargo de la ejecución y remató de manera displicente, Ischuk la atajó pero, afortunadamente, el rebote le quedó nuevamente al Chipi, que puso el festejadísimo 1-1.

Y en la siguiente acción el Rojo volvió a cachetear a su rival: buena acción del ingresado Walter Busse, quien dejó solo a Silvera, el Cuqui lo vio entrar a Patito y éste, arrojándose al suelo, conectó el centro y, previo desvío en el travesaño, Independiente se puso 2-1.

Después, increíblemente, Atlético se quedó con otro hombre menos. El goleador paraguayo Fabio Escobar, 40 segundos después de ingresar, hizo un foul por el que fue amonestado y luego insultó al juez, que le mostró la roja y lo envió rápidamente a las duchas. Sin embargo, a poco menos de diez minutos para el final, el local consiguió algo que parecía impensado: la igualdad.

David Drocco, el jugador cedido por Boca Juniors, habilitó a la Pulga Rodríguez, quien se sacó de encima a Hilario sin mucho problema y definió desde un ángulo cerrado para clavar el empate a dos que parecía, además de insólito, definitivo.

Sin embargo, para bien de Independiente, apareció Patricio Rodríguez otra vez.
El ‘10′ puso el 3-2 con un espectacular remate lejano que hizo estéril el vuelo de Ischuk y después guapeó un balón y dejó solo a Núñez para que marcara el 4-2 definitivo que trajo el desahogo final para todo Independiente.

Y se acabó. Se sufrió demasiado, se jugó poco y mal, pero se consiguió una victoria fundamental para comenzar a forjar una nueva historia con más aire. Ojo, hay mucho que revisar, tanto dentro del campo de juego como desde afuera, donde se vio un planteo poco audaz y cambios aún más timoratos