18 4月, 2010



el Sábado, 17 Abril
Uno x uno, los taladramos

Adrián Gabbarini: Fundamental atajando dos cabezazos impresionantes y dando siempre seguridad en todo el juego aereo.

Luciano Vella: Pocos minutos para sacar conclusiones, aunque queda claro que se entiende mejor con Piatti que Vallés.

Eduardo Tuzzio: Sobrio partido del zaguero, quien sigue demostrando que tiene unos huevos increíbles, jugando claramente en inferioridad de condiciones. Sacó mucho de arriba.

Julián Velázquez: Entró con algunas dudas y sufrió la altura de Rubén Ramírez, pero en el segundo tiempo se afianzó y fue una especie de muralla.

Lucas Mareque: Pareció ser un partido especial para él por lo ocurrido en el Apertura. Clausuró su sector y, sobre todo en el primer tiempo, se proyectó criteriosamente. Formó parte del circuito futbolístico del equipo, en un interesante tandem con Mancuello.

Ignacio Piatti: Otro que aprovechó de las pequeñas sociedades con el Toro Acevedo. Gran partido, teniéndola cuando había que tenerla, gambeteando cuando había que hacerlo y dando el pase justo siempre. Muchísima calidad.

Walter Acevedo: El mejor. Volvió el Toro que todos conocemos, el que distribuye con criterio, el que piensa, el que pone pases milimétricos, el que sabe cuándo hacer la pausa y cuándo acelerar. El conductor de Independiente volvió al ruedo y por él como principal director de orquesta, vimos el mejor partido de Independiente en el campeonato.

Federico Mancuello: Tuvo un primer tiempo en el cual estuvo indomable, intratable, insaciable. No lo podían parar, está claro que si juega siempre así, como en esos 45 iniciales, poco va a durar en el Rojo, tendrá destino europeo. Si logra esa constancia, Independiente tiene a un crack como volante por izquierda. En el complemento bajó un poco quizás porque el sistema táctico (o el Tolo) le impidió pasar tanto al ataque con un ladero como Mareque.

Leandro Gracián: Inició la jugada del primer gol y, por una avivada suya, vimos el mejor gol del campeonato. Cuando la cosa se ponía negra, cuando los fantasmas azotaban otra vez al Rojo, el Tano se aprovechó del arquero de Banfield que estaba pensando en los fideos de mañana y desde el saque de mitad de cancha concretó el mejor gol del campeonato.

Leonel Núñez: Falló en la media y larga distancia pero intentó juntarse con Piatti, con Mancu, con el Toro y corrió mucho. Su sacrificio tuvo recompensa ya que concretó el tanto que definió el partido.

Andrés Silvera: Volvió el goleador, estando donde tenía que estar para aprovechar el rebote y marcar el primer tanto. Se retiró ovacionado por toda la gente.

Gabriel Vallés: Sufrió bastante por su punta y no se proyectó con demasiado criterio.

Hernán Fredes: El resistido de la gente esta vez intentó controlar la pelota, algunas veces lo logró y otras no. Terminó siendo clave en el último tanto, ya que ganó una pelota difícil y le dio el gol a Núñez.

Darío Gandín: Entró cuando Independiente estaba replegado en defensiva y no tenía con quien jugar. Sin embargo, las pocas pelotas que tocó siguieron siendo un reflejo del mal momento que está pasando.