20 3月, 2011



Uno x Uno, Pura espuma

el Sábado, 19 marzo 2011

Hilario Navarro: Brindó seguridad cada vez que se lo exigió, tanto por arriba como por abajo. Sobre el final le atajó una clave a Torres.

Iván Vélez: El colombiano no tuvo la claridad del partido ante Newell’s y terminó de apagarse cuando se formó la línea de “3″.

Carlos Matheu: El capitán sufrió mucho en el primer tiempo contra los delanteros de Quilmes. Siempre llegó tarde a los cruces y no pudo en el mano a mano.

Leonel Galeano: No desentonó pero tampoco se pudo acomodar nunca al partido.

Lucas Mareque: Bien controlando las subidas de Torres por su sector. El déficit estuvo en la proyección ya que, basicamente, ni lo hizo.

Nicolás Cabrera: Tuvo el segundo en sus pies pero desaprovechó la chance. No tuvo mucha participación en el juego y cuando lo hizo regaló muchas pelotas.

Cristian Pellerano: Aceptable primer tiempo pero bajó en el segundo cuando Battión lo acompañó en el medio.

Eduardo Tuzzio: Bien como volante, marcando y distribuyendo. Cuando estuvo como defensor rifó muchos pelotazos, sin embargo cumplió una digna tarea.

Patricio Rodríguez: Imparable para Garnier en el primer tiempo. Si bien en el complemento se apagó un poco, mostró su repertorio de gambetas. Hay que trabajar en la finalización de la jugada.

Jairo Castillo: No había participado mucho del juego pero le dio un pase preciso a Parra en el primer gol. Lamentablemente se fue lesionado.

Facundo Parra: Lo suyo es luchar siempre. Así se ganó la titularidad, con sacrificio y entrega y por supuesto, algo que todos los delanteros necesitan, goles.

Roberto Battión: Lento e impreciso. Poco participativo.

Matías Defederico: Tuvo el segundo pero lo evitó el arquero, después se lo notó apurado para decidir.

Hernán Fredes:
Intentó meter un poco de pausa en un momento en el que Quilmes se venía.

Antonio Mohamed:
Dos nuevos puntos regalados desde sus decisiones en el banco. La línea de tres (o de cinco) con estos intérpretes no funciona, sin embargo el DT insiste. Lo había hecho con Newell’s y lo corrigió durante el partido. Battión por Castillo no es sólo un cambio defensivo, es un mensaje de temor al rival.